El Gobierno ya ha pedido una remesa de 12 millones de vacunas para el otoño ante una posible pandemia
Reportajes anteriores: El virus N1H1: el contagio de intereses institucionales (Parte I) | La gallina de los Tamiflu de oro (Parte II)
La incertidumbre se apodera de los ciudadanos de todo el mundo. Más todavía, después de que día tras día aparezcan nuevos casos de infectados por el virus de la Gripe A.
El último en nuestro país ha sido el contagio que afecta a nueve Colegios en Madrid. Son 96 los alumnos afectados y más de un centenar de casos todavía están siendo estudiados.
Esta preocupante situación hace prever un otoño movido. Ahora con el verano es previsible que la enfermedad de una tregua o que no afecte con gran violencia, pero con la llegada del otoño, si la enfermedad rebrota, puede ser mucho más nociva. De ahí que las previsiones de los gobiernos estén destinadas a garantizar un otoño y un invierno tranquilo.
De momento no existe vacuna, pero tal como pasó con la gripe aviar, se espera tener una vacuna para el inicio de la campaña de vacunación de otoño. Ya se está investigando en varios laboratorios para idear la fórmula mágica.
Como ya se dijo en el segundo reportaje, medicamentos como el Tamiflu están sirviendo para paliar para los casos existentes, pero no es un ejemplo de medicina preventiva. Si finalmente se descubre la vacuna, ésta servirá de prevención del virus antes de que siga afectando.
Además en España también se da el caso que de momento el Tamiflu no está subvencionado por el Sistema Nacional de Salud. Tradicionalmente España cuenta con una alta tasa de vacunación parar prevenir contagios.
A lo largo de este reportaje seriado se han visto los miedos de los gobiernos a la crisis y como esta repercute en investigaciones de salud. Cada país le gustaría que la industria farmacéutica se ubicara en tu territorio para idear una nueva vacuna.
La medicina es un negocio que no flaquea en tiempos de crisis debido a que todas las personas fijan como primordial el buen estado de su salud. Sistemas de Sanidad como el español también se prestan a ser un negocio grande para las farmacéuticas. De ahí que varios laboratorios farmacéuticos estén establecidos en España para llevar a cabo sus investigaciones.
Provisiones para el otoño
Nadie sabe qué ocurrira en otoño, pero por si acaso, la Administración ya está en contacto con las farmaceúticas para la compra de la vacuna que permita solucionar el ataque del virus H1N1, que en España aún sigue extendiéndose. Nadie sabe nada, todos están pendiente de la Organización Mundial de la Salud (OMS). Según las recomendaciones que ésta exprese los expertos decidirán los criterios de la adquisición de las vacunas. Al menos ésta es la previsión del Ministerio de Sanidad y de las comunidades autónomas, que el 3 de junio acordaron que el Consejo Interterritorial de Salud negocie con las farmacéuticas la adquisición de unos 12 millones de vacunas, con las que se atendería entre un 25% y un 30% de la población, porcentaje similar al que se cubre en otros tipos de gripes.
Igual que uno compra toamates, compra vacunas. España pretende con la negociación centralizada mejores precios de venta, garantizando la disposición de la vacuna en el mismo momento en que las compañías estén en condiciones de distribuirla mundialmente, y al mismo tiempo que el resto de los países europeos. Todo ello sin saber nada acerca de la gripe del póximo otoño; si mutará con la gripe común, si se estabilizará, si será una temporada igual que la de años anteriores, qué tipo de vacuna será, cuántas dosis se deberán administrar, y si se podría aplicar conjuntamente con la de la gripe común… El miedo y la incertidumbre funciona, sobre todo para las farmaceúticas.
Todo esto no es gratis. La posible solución a una posible gripe haría que las comunidades tubieran que abonar conjuntamente 198 millones de euros para adquirir los 12 millones de vacunas, mientras que el Gobierno compraría otra partida de reserva por valor de 65 millones, para cubrir otro 10% de los habitantes. Ésta era la idea principal, pero viendo la situación económica de las comunidades, la Administración central adelantaría el pago. No parece difícil, teniendo en cuenta que el Sistema Nacional de Salud es un cliente privilegiado de los laboratorios, con un crecimiento de más del 6% anual en la facturación, sin contar las adquisiciones de los hospitales. Otra solución más barata sería fabricar el medicamento genérico del Tamiflu. Una medida que se adoptó ya en la India, pero que en España sería imposible.
Un viejo objetivo
El acceso a las vacunas contra la gripe es un viejo objetivo de la Administración española. Cuando se inició la expansión de la gripe aviar, allá por el 2003, se intentó que una multinacional suiza instalara una fábrica de producción en la Comunidad de Madrid. Pero esta compañía fue absorbida cuando el acuerdo aún no se había firmado y España se quedó sin la deseada planta. Luego, la escasa evolución de esa enfermedad redujo la urgencia.
Por ahora, lo único a ciencia cierta que sabemos del futuro incierto del virus H1N1 es que ya ha afectado a unas 19.000 personas en 26 países, según el organismo internacional.
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Vía | bottup.com

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