La apertura a la escalada de la pared negra se retrasa hasta marzo por el cactus de Arizona

Más problemas originados por especies invasoras que, como en el caso del picudo rojo, hubieran podido evitarse de haberse adoptado las  medidas adecuadas. (Nota del editor)

La Conselleria de Medio Ambiente continua con las labores de limpieza de esta planta pero no consigue cumplir con los plazos previstos por el Ayuntamiento

Una tarea ardua. Acabar con la plaga del cactus de Arizona que invadió la sierra oriolana no está siendo nada fácil para los operarios de la Conselleria de Medio Ambiente que trabajan sin parar para poder abrir en breve la pared negra y la base del triángulo rojo con el objetivo de que los aficionados a la escalada puedan reptar por esta zona tan conocida por los aficionados a este deporte.
Las personas que trabajan en esta faena son verdaderos escaladores porque tienen que llegar a todos los rincones donde la planta ha germinado para arrancarla de raíz y evitar su propagación. Mientras suben por la montaña, cargan con un recipiente en el que llevan el rastrillo, su herramienta principal.
El cubo con el que cargan es el mismo que utilizan para echar las plantas una vez que han sido separadas de la montaña. Con éste a cuestas, van escalando la sierra oriolana para limpiarla de esta plaga que provocó el cierre de la montaña hace un año por la Generalitat Valenciana para comenzar las tareas de limpieza y así evitar que se extiéndese más. Sin embargo, el Ayuntamiento desde las Concejalías de Medio Ambiente y Turismo llegó a un acuerdo con la institución autonómica para abrir un sendero que permitiese a los aficionados la escalada a la pared negra y a la base del triángulo rojo porque la actuación prevista por la Conselleria de Medio Ambiente tenía un plazo de tres años para acabar con la plaga, por lo que la sierra estaría clausurada durante todo ese tiempo.
El Consistorio solicitó a la Generalitat que el acceso a las zonas de escalada estuviera abierto para enero pero «las tareas de limpieza no podrán concluir para esa fecha tenemos que esperar por lo menos hasta marzo», explica César Lacarta, ingeniero forestal de la Conselleria de Medio Ambiente Demarcación Sur. Según el técnico aún quedan muchos cactus en la zona y los operarios siguen trabajando «por lo que es necesario tener cerrada la pared negra y el triángulo rojo por seguridad», añade. En este sentido, Lacarta comenta que los escaladores que limpian la sierra oriolana cargan con 25 kilos de cactus a sus espaldas «una labor muy complicada que no se puede interferir en ningún caso, para evitar incidentes». Asimismo señala que los operarios lanzan por una tirolina los recipientes llenos de la planta hacia un espacio donde queman todos los cactus para evitar la propagación. «Si hubieran escaladores en el momento que se realizan todas estas tareas se les podría dañar y ellos también a las personas que limpian, en posibles desprendimientos de la roca», añade Lacarta.
A pesar de que no se podrá abrir hasta marzo la sierra, información que el Consistorio no ha recibido de forma oficial tal y como mencionan los ediles de Turismo y Medio Ambiente, Pedro Mancebo y Manuel Culiáñez, la idea es que desde ese mes la localidad acoja a escaladores venidos desde toda la geografía española a disfrutar de la montaña oriolana. En este sentido, el área de Turismo, tiene previsto editar una serie de guías con las principales vías de escalada de la cara sur de la sierra local para que estén disponibles en la oficina de turismo para los visitantes. Sin embargo, estas zonas no estarán abiertas hasta que la Conselleria de Medio Ambiente no concluya las tareas de limpieza «porque hay una infinidad de cactus de Arizona en la montaña». Cuando acaben en la pared negra, los operarios se dirigirán hacia el collado para continuar con la plaga que obliga a tener cerrada la montaña.
Diario “La Verdad”, 23-01-12
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