Patrimonio abandonado

Los actos de vandalismo y la falta de mantenimiento han hecho que las puertas de muchos de los huertos de palmeras estén caídas, y que se acumulen los restos de basura y de poda

 

La recuperación, la regeneración y la conservación de los huertos de palmeras fue uno de los elementos clave que determinó la declaración de la Unesco como Patrimonio de la Humanidad en el año 2000. Sin embargo, los actos de vandalismo, unidos a la falta de un mantenimiento continuado, han hecho que en los últimos tiempos algunos de ellos ofrezcan una imagen en la que el abandono convive con la dejadez.
Así las cosas, el paseo por los huertos, especialmente por algunos de los enclavados en el corazón de la Ruta del Palmeral, en el caso urbano, permite comprobar el modo en el que los escombros e incluso basura conviven con los ejemplares en muchos casos. Algo parecido sucede con los restos de poda que se pueden apreciar en varias parcelas. De hecho, el estado que presentan las palmas, ya secas, pone en evidencia que es en esos espacios donde han estado desde hace tiempo.
Cerraduras rotas, puertas caídas y con pintadas, y muros ya derribados completan la postal que en absoluto contribuye a disuadir a aquéllos que han convertido los huertos de palmeras en el escenario escogido para sus actos vandálicos.
Ante este escenario que se abre ante uno de los dos patrimonios de la Humanidad con los que cuenta Elche en estos momentos, el concejal de Vía Pública, Manuel Rodríguez, asegura que «la intención es, de cara a principios de año, comenzar con la reparación de muchos de los desperfectos, ya que en estos momentos la prioridad es la poda y, sobre todo, la lucha contra la plaga de picudo rojo». No obstante, reconoce que «será una actuación que habrá que presupuestar y que, por lo tanto, tendremos que hacer en la medida en que podamos y poco a poco, con un plan de actuación detallado, porque es necesario reparar las puertas y reconstruir los muros, y eso tiene unos costes». En cualquier caso, el edil de Vía Pública señala que «ésta no es una situación de hace unos meses, sino de años, y es el resultado de la desidia».
Respecto a los restos de poda que se acumulan en algunos huertos, afirma que, «últimamente, hemos detectado que no sólo los particulares, sino incluso algún centro educativo, abandonaba estos desechos en zonas públicas, por lo que hemos tenido que reforzar las inspecciones».

 

Diario «Información», 10-12-11
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