Fabra «huye» de la visita a la plaza de La Aparadora ante la protesta convocada por las plataformas Stop Desahucios

Los pitos de las plataformas de Elche y Orihuela de Stop Desahucios, con medio centenar de manifestantes, se convirtieron ayer en la banda sonora que amenizó la visita del presidente de la Generalitat, Alberto Fabra, al aparcamiento subterráneo de Carrús y la plaza de La Aparadora… Una visita relámpago que duró poco más de 20 minutos, a la que alguna edil de la oposición incluso llegó cuando ya se había terminado todo, en la que no hubo discursos institucionales por parte del jefe del Consell y de la alcaldesa, Mercedes Alonso, pese a que se vendió como una de las obras estrella del Plan C en Elche, y que sólo se limitó al aparcamiento subterráneo, donde, además, había personal encargado de controlar el acceso.
La decisión, lógicamente, fue muy criticada en la calle tanto por los manifestantes como por los vecinos, que vieron en este gesto un intento de la comitiva oficial de huir de la protesta. Sin embargo, fuentes municipales aseguraron que el acto estaba previsto que se hiciera en el aparcamiento «por si llovía» -aunque a esa hora no cayó ni una gota-, y porque apenas hace un mes se dio por inaugurada la plaza con la visita de Alonso y el director general de Obras Públicas, Proyectos Urbanos y Vivienda, Vicente Dómine. No en vano, fue el propio Dómine quien dio los detalles de la actuación, aunque posteriormente Fabra, en una breve intervención ante los medios, aseguró que «esta plaza va a ser un punto de encuentro y convivencia para los vecinos del barrio», incidió en que se «recuperaba» un espacio público y destacó que habrá zonas de recarga para coches eléctricos.
Uno de los momentos más tensos se vivió a la salida del aparcamiento. Para ese entonces, los convocantes se habían trasladado hasta esos accesos, lo que obligó a que Fabra subiera rápidamente a su vehículo oficial, escoltado por su equipo de seguridad, mientras que la alcaldesa y la presidenta de la Diputación, Luisa Pastor, con caras de manifiesta contrariedad, intentaban hacer lo propio, al tiempo que los convocantes les llamaban «chorizos» o gritaban «si se puede, pero no quieren». Paralelamente, los curiosos que se habían acercado criticaban que, comparativamente, hubiera más policías que manifestantes. Incluso alguna de las personas que forma parte del equipo de asesores de la alcaldesa aprovechó para tomar fotos de los manifestantes. La jornada se saldó sin identificaciones.

«Hay que atender a quienes lo pasan mal»
Fabra aseguró ayer, respecto a los últimos datos del paro, que «el Gobierno central ha aplicado medidas desde el minuto cero, aunque el país estaba a la deriva, pero ya empieza a haber signos de esperanza de que pueden dar resultados». Además, incidió en que «hay que atender a las personas que están pasándolo mal, y garantizar el Estado del bienestar y los servicios básicos».

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