La avenida de la Comunidad Valenciana contará con un mirador y los vecinos piden que se acondicione la ladera y se retiren los pinos caídos

Proyecto de mejora en la vía pública. La avenida de la Comunidad Valenciana se convertirá en cuestión de semanas en un mirador del Palmeral, gracias al acondicionamiento de la zona, con la incorporación de nuevos bancos e iluminación, y el arreglo de la vegetación. No obstante, los vecinos pedían ayer que la actuación no se quede ahí, y que se aproveche para retirar los pinos secos o caídos de la ladera y los cristales que hay en los senderos y el cauce para evitar accidentes. El edil de Vía Pública, Manuel Rodríguez, aseguró que toma nota, y que, desde hoy, los técnicos evaluarán el entorno para subsanar estas deficiencias.

El Ayuntamiento convertirá el tramo de la avenida de la Comunidad Valenciana que va desde el puente de Altamira hasta el colegio Baix Vinalopó en un mirador desde el que contemplar el Palmeral, según anunció ayer el concejal de Vía Pública, Manuel Rodríguez. Para ello, se han comenzado a retirar los 17 bancos de hormigón que había hasta ahora para limpiarlos y volver a instalarlos, y se colocarán 14 más de madera, de los que se quitaron en su momento del Paseo de la Estación, mirando hacia el jardín. Paralelamente, se reutilizarán 13 farolas de las que también estaban en el Paseo de la Estación; se creará un sendero en el jardín, de entre 25 y 30 metros, con cinco conjuntos de sillas; y se rebajará la vegetación para que no entorpezca las vistas.
Sin embargo, muchos de los vecinos aprovecharon este anuncio para pedir que la actuación no sólo se quede ahí, sino que se aproveche para acondicionar la ladera, especialmente en ese tramo. Los pinos secos y caídos, y los vidrios que se acumulan en algunos puntos del sendero y en el cauce del río, como consecuencia de la práctica del botellón, centran las críticas. “Los pinos no se han regado en todo el verano, y desde las lluvias de septiembre están caídos y nadie los ha arreglado, cuando eso es un peligro y en cualquier momento pueden caer sobre los que paseamos por ahí”, explicaba indignada una vecina. En esta línea, también denunciaba que “es una pena como está todo de vidrios por el botellón, hasta el punto de que muchos perros han resultado heridos y nosotros tenemos que bajar con un buen calzado para no cortarnos”. Otros, mientras tanto, ponían el acento en la erosión, por falta de reforestación, y comparaban el aspecto de este margen con el del Hort de Baix, mejor cuidado.
El edil de Vía Pública aseguró que los pinos se encuentran en esta situación desde hace al menos cuatro años, pero anunció que en la jornada de hoy los técnicos evaluarán el lugar para decidir si se arrancan, y también afirmó que se avisará a la Confederación Hidrográfica del Júcar para determinar si es este organismo el que debe limpiar el caudal de los vidrios o, de lo contrario, actuará el Ayuntamiento.

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